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Mi primera apuesta contra el tiempo.


Hay momentos en los que una simplemente sabe que tiene que preparar la moto, subirse, cubrirse bien y arrancar.


Así comenzó todo para mí, cuando escuché sobre el Notster de 800 organizado por Rosacruces MC. Un rally preparativo, cuya frase parecía hecha para quienes vivimos acelerando sueños sobre dos ruedas: “La ruleta está girando”. 


Y sí, estaba girando para mí. Era mi primer rally.



Mi primera vez enfrentándome, no solamente a la carretera, sino también al tiempo, al sueño, a la logística y a mi propia mente. Como mujer motociclista, la emoción tenía un sabor distinto: quería demostrarme que podía hacerlo. Quería descubrir hasta dónde podía llegar mi resistencia y también la de mi compañera de viaje, mi Dominar 400.


La idea de recorrer 5 estados de la República en menos de 12 horas despertaba algo profundo en mí: curiosidad, adrenalina, hambre de aventura. Es de señalar que no era mi primera ruta larga, pero sí la primera donde cada minuto importaba. Esta vez no bastaba con acelerar; tenía que pensar, administrar mis descansos, calcular gasolina, provisiones, velocidad y energía. Todo debía formar parte de una estrategia.


Antes de iniciar pensé que sería muchísimo más complicado.

Pero algo ocurrió desde la junta de pilotos: la ruta, los organizadores y las historias reflejadas en los cascos de quienes estaban ahí, me transmitieron una confianza difícil de explicar. Sentí que estaba entrando a una hermandad construida con kilómetros, cansancio y pasión. 


No puedo pasar por alto lo que también ocurrió fuera del rally: el apoyo de amigos y familia. Mi mente se basó en una experiencia en duo, mi moto y yo; pero el resultado fue grupal, porque vi a mis amigos y familiares preocupados por mi decisión aventurera, se tomaron el tiempo de despedirme en este camino, donde decidiría el destino si sería suerte, o sería estrategia la que me acompañarían. 


Me considero una piloto independiente. Estoy en todos lados y en ninguno a la vez. La moto me enseñó que nunca se viaja realmente sola, porque en cualquier carretera aparecen amigos inesperados, saludos con luces altas y conversaciones rápidas en gasolineras perdidas, cuestiones que, sin duda, ocurrirían con los pilotos que también tenían la misma meta: lograr llegar antes de que el reloj marcara las 3 de la tarde de un sábado. Aun así, arrancar el rally en solitario, me provocó nervios.


Conforme avanzaban los kilómetros, fui encontrándome con los otros pilotos que al final del evento, quedarían como amigos nuevos. Cada vez que veía una moto conocida reaparecer en la carretera, sentía tranquilidad. Una sonrisa debajo del casco. La certeza de que todos estábamos apostando algo de nosotros mismos en esa ruta.


A mitad del rally, después de ver el amanecer reflejado en mi espejo retrovisor y de atravesar carreteras impregnadas de distintos aromas, llegué a Irapuato comprendiendo algo importante: la estrategia estaba funcionando y la adrenalina seguía de mi lado. Entonces dejé de preocuparme y comencé a disfrutar la ruta, con una voz en mi casco que a cada minuto me animaba.


La segunda mitad del recorrido la viví diferente. Pude sentir el viento con calma y volver a conocer a mi moto. Porque después de tantos viajes con ella, una deja de verla como máquina y comienza a entenderla como compañera, pero el reencuentro con esa compañera en una ruta que demanda tanto finalmente genera un cariño indescriptible. Así que, sí, fui inmensamente feliz.


Feliz de compartir 800 kilómetros con ella. Feliz de comprobar que el cansancio se vuelve pequeño cuando existe pasión por la aventura. Feliz de entender que las máquinas responden cuando una conduce con el corazón.


Aquella noche confirmé algo que sospechaba desde hace tiempo: no importa cuántos kilómetros marque el odómetro, siempre habrá una nueva ruta capaz de cambiarte un poco la vida, un poco el pensamiento, un poco las amistades, un poco tu mundo.


Y mientras exista carretera, gasolina y ganas de seguir obteniendo aventuras… la ruleta seguirá girando y la suerte estará de nuestro lado. 


Ivon Sa.

Piloto Hamster Divison

Notster 2026

Piloto #5



 
 
 

1 comentario


Dave Lara
Dave Lara
07 may

Una gran experiencia e increíble narrativa, sin duda el primer rally nunca se olvida!

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